Hoy quiero hablar de la perfección, mejor dicho, de la imperfección, ya que la primera no existe, mientras que con la segunda hay que lidiar cada día.
Es curioso como para algunas personas es tan difícil aceptar las cosas inacabadas, imperfectas, la incertumbre, todo lo que no es ideal. Y lo qué es "ideal", para cada uno será diferente, pero sí podríamos decir que compartimos algo común en nuestros ideales muchas veces por el simple hecho de pertenecer a una sociedad y tener una cultura y unas tradiciones determinadas.
Aceptar lo imperfecto puede resultar complejo y más para una mente que está proyectada en lo idealizado. Donde las relaciones, por poner un ejemplo, deben ser felices y siempre perfectas, sin conflictos. Una imagen idealizada también de las emociones, de nosotros/as mismos/as, de lo que debemos sentir en todo momento, en no salirnos de la raya....como cuando éramos niños y nos mandaban pintar un dibujo y si nos salíamos del contorno del dibujo...éstabamos perdidos. Depende de la educación que hayamos recibido, pero creo que la tónica general ha sido la de ser niños y niñas obedientes que teníamos que hacer todo "bien" para ser reconocidos y en último termino amados.
Creo que de ahí radica muchos de los problemas que muchos adultos tienen, a nivel psicológico, mental y emocional.
Deberíamos empezar por sustituir ese mensaje erróneo de "si lo haces correctamente, si te esfuerzas, eres valioso y merecedor/a de amor", por otro que implique sentirnos aceptados/as, valorados/as y queridos/as por el mero hecho de ser humanos, de existir, de hacer nacido.
En este sentido el tema de hoy de la imperfección conecta con este hecho. "Si te equivocas, si eres imperfecto, eres indigo de recibir amor". Creo que este tipo de mensajes, incoscientes la mayoría de los casos, que se transmiten en la infancia y se perpetúan durante el resto de la vida de una persona, son realmente graves y pueden traer consecuencias tales como una escasa autovaloración, una imagen errónea de uno/a mismo/a, dependencia emocional y una considerable necesidad de aprobación de los demás; que a la larga puede acarrear en trastornos como la depresión y la ansiedad.
Seguiremos reflexionando sobre este amplio tema en próximas entradas.
Un saludo a todos y a todas navegantes :)
Me encantó! No dejes de escribir!!
ResponderEliminar