Espejos y semillas
martes, 8 de octubre de 2013
EL CENTRO DE UNA MISMA
Estar en el centro de una misma es estar en la vida, estar en la fuerza, enraizada, con los pies en la tierra, aceptando todo lo que llega. Estar en la vida es mirar hacia adelante con confianza. Y estar en la fuerza es vivir nuestro camino y nuestro destino, siendo dueñas de nuestra acciones y nuestras decisiones.
lunes, 17 de junio de 2013
OBRA MAESTRA
Contrariamente
a lo que normalmente se piensa, no hay que hacer nada para gustar a los demás.
Muchos hemos vivido preocupados en exceso por lo que los otros piensan de
nosotros. No hay que esforzarse, ni sobreactuar, ni tampoco tratar de demostrar
nada para que los otros nos aprueben. Es cierto que todos los seres humanos
necesitamos sentirnos parte de un grupo, pertenecer a una comunidad. Y muchas
veces hacemos cosas para sentirnos incluidos. Pero esto no significa perderse y
diluirse en los otros, perdiendo nuestra fuerza y nuestro centro. Ya eres una
obra maestra. Ya hay un tesoro en tu interior. No hay nada que hacer para ser mejorado.
Hazte a un lado y deja que la joya que hay dentro de tu corazón brille con todo
su esplendor.
jueves, 11 de abril de 2013
EMOCIONES OSCURAS
En esta tarde de abril, aún algo invernal, quiero hablar de las emociones. De las "malas", más concretamente. Aunque habría que empezar cuestionando el mismo nombre que normalmente se les adjudican. Malas, ¿por qué malas? ¿Desagradables, quizás? Dividir las emociones en buenas y malas es muy propio de la mente occidental. El caso es que, ¿por qúe malas? ¿Acaso no guardan grandes tesoros?
Para empezar y poder llegar a las perlas que esconden estas emociones "oscuras", como dice la gran Guadalupe Cuevas, habría que permitirse sentirlas. Sí, atreverse a adentrarse en ese mundo un tanto inhóspito de la tristeza, la ira, el miedo, la envidia o los celos. Sí. Todas son emociones humanas y lo "normal" es sentirlas, en mayor o menor medida. Otra cosa es qué hacemos con ellas. Y de eso trata esta entrada.
Yo las comparo, a modo de metáfora, con un mar de agua sucia, turbia, negra y algo turbulenta. Pero lo que no sabíamos es que en el fondo de ese mar nos espera un gran tesoro. Un aprendizaje que si sabemos ver y reconocer nos ayudará a tomar una decisión, a avanzar y por qué no, en último término a evolucionar.
Por ejemplo, un arrebato de rabia, a pesar de su incomodidad, puede ser el motor que necesitamos para actuar en una dirección determinada. Quizás sin ese enfado no tomaríamos esa decisión tan importante en nuestro camino. Como este ejemplo, se me ocurre que la envidia, tan denostada a menudo, puede ayudarnos e impulsarnos a desarrollar aquellas cualidades que nos gusta del otro. Es la sabiduría oculta de las emociones.
Abrazos
Para empezar y poder llegar a las perlas que esconden estas emociones "oscuras", como dice la gran Guadalupe Cuevas, habría que permitirse sentirlas. Sí, atreverse a adentrarse en ese mundo un tanto inhóspito de la tristeza, la ira, el miedo, la envidia o los celos. Sí. Todas son emociones humanas y lo "normal" es sentirlas, en mayor o menor medida. Otra cosa es qué hacemos con ellas. Y de eso trata esta entrada.
Yo las comparo, a modo de metáfora, con un mar de agua sucia, turbia, negra y algo turbulenta. Pero lo que no sabíamos es que en el fondo de ese mar nos espera un gran tesoro. Un aprendizaje que si sabemos ver y reconocer nos ayudará a tomar una decisión, a avanzar y por qué no, en último término a evolucionar.
Por ejemplo, un arrebato de rabia, a pesar de su incomodidad, puede ser el motor que necesitamos para actuar en una dirección determinada. Quizás sin ese enfado no tomaríamos esa decisión tan importante en nuestro camino. Como este ejemplo, se me ocurre que la envidia, tan denostada a menudo, puede ayudarnos e impulsarnos a desarrollar aquellas cualidades que nos gusta del otro. Es la sabiduría oculta de las emociones.
Abrazos
miércoles, 13 de marzo de 2013
"LA EDUCACIÓN PROHIBIDA"
Hoy quiero hablar de educación. Quizás algun@s ya lo conozcais, pero he descubierto una película muy muy interesante que habla de un tipo de educación diferente, alternativa.
Os adjunto el trailer y os animo a que le eches un vistazo. Proponen una educación basada en las necesidades reales del niñ@, sus emociones, sentimientos, aprendiendo a través del arte, la experimentación, el juego y la cooperación con los otr@s niñ@s, en lugar de favorecer la competitividad. Se trata de potenciar los dones de cada niñ@, en lugar de homogeneizar sus habilidades. Como dice uno de los protagonistas del documental, "Todo el mundo habla de la paz, pero nadie educa para la paz. La gente educa para la competencia y la competencia es el principio de cualquier guerra", Pablo Lipnizky
Película completa: http://www.youtube.com/watch?v=-1Y9OqSJKCc
lunes, 25 de febrero de 2013
FLUIR
Hoy me gustaría compartir con ustedes esta canción con tanto de sensibilidad y belleza.
Es así cómo me siento en algunos momentos cuando me dejo llevar por el flujo de la vida, sabiendo que llegaré a buen puerto, al mar de la confianza. Cómo un río llega fluida y naturalmente hasta su destino. Ésa sensación se enraíza dentro mí, hasta llegar a las profundidades de mi ser.
Un abrazo amig@s.
http://www.youtube.com/watch?v=gGBIUiVethQ
Es así cómo me siento en algunos momentos cuando me dejo llevar por el flujo de la vida, sabiendo que llegaré a buen puerto, al mar de la confianza. Cómo un río llega fluida y naturalmente hasta su destino. Ésa sensación se enraíza dentro mí, hasta llegar a las profundidades de mi ser.
Un abrazo amig@s.
http://www.youtube.com/watch?v=gGBIUiVethQ
miércoles, 20 de febrero de 2013
IMPERFECCIÓN: 2ª PARTE
Es una gran liberación desprenderse del ideal de perfección. De uno/a mismo/a. Asumir las limitaciones, los errores, y aún asi amarte incondicionalmente pese a ser un simple ser humano. Porque al final se trata de eso, de reconocer que somos meros seres humanos, con nuestras luces y nuestras sombras, con nuestras miserias y nuestros aciertos. Creo que se trata de quitarle dramatismo al hecho de equivocarnos, cambiar el autocastigo e incluso a veces el automachaque, por un mensaje que reconozca el error, para rectificarlo y hacerlo mejor la próxima vez, pero dejándo de perseguirnos y atormentarnos por haber cometido una equivocación. Se trata de estar atentos/as a los pensamientos de culpa. Observarlos y reorientar nuestra mente a lo que estamos haciendo, al momento presente, o bien a pensamientos conciliadores con nosotros/as mismos/as. Es más saludable centrarse en crear que en destruir. En crear pensamientos sanadores en nuestra mente que destruirnos con pensamientos tóxicos que no arreglan nada la situación, y no solamente eso, sino que nos bloquean y nos hace sentir incapaces e impotentes. Los pesamientos tóxicos nos quitan el poder que tenemos de cambiar, tanto lo externo como lo interno, de seguir nuestro camino, de seguir evolucionando. En este sentido es muy importante, y una señal de que vamos por buen rumbo, cuando empezamos a disfrutar de nuestras equivocaciones dándonos una alternativa, una solución para próximas veces, jugando y experimentando con la vida, que de eso se trata el vivir. De aprender disfrutando. De vivir jugando.
lunes, 11 de febrero de 2013
IMPERFECCIÓN: 1ª PARTE
Hoy quiero hablar de la perfección, mejor dicho, de la imperfección, ya que la primera no existe, mientras que con la segunda hay que lidiar cada día.
Es curioso como para algunas personas es tan difícil aceptar las cosas inacabadas, imperfectas, la incertumbre, todo lo que no es ideal. Y lo qué es "ideal", para cada uno será diferente, pero sí podríamos decir que compartimos algo común en nuestros ideales muchas veces por el simple hecho de pertenecer a una sociedad y tener una cultura y unas tradiciones determinadas.
Aceptar lo imperfecto puede resultar complejo y más para una mente que está proyectada en lo idealizado. Donde las relaciones, por poner un ejemplo, deben ser felices y siempre perfectas, sin conflictos. Una imagen idealizada también de las emociones, de nosotros/as mismos/as, de lo que debemos sentir en todo momento, en no salirnos de la raya....como cuando éramos niños y nos mandaban pintar un dibujo y si nos salíamos del contorno del dibujo...éstabamos perdidos. Depende de la educación que hayamos recibido, pero creo que la tónica general ha sido la de ser niños y niñas obedientes que teníamos que hacer todo "bien" para ser reconocidos y en último termino amados.
Creo que de ahí radica muchos de los problemas que muchos adultos tienen, a nivel psicológico, mental y emocional.
Deberíamos empezar por sustituir ese mensaje erróneo de "si lo haces correctamente, si te esfuerzas, eres valioso y merecedor/a de amor", por otro que implique sentirnos aceptados/as, valorados/as y queridos/as por el mero hecho de ser humanos, de existir, de hacer nacido.
En este sentido el tema de hoy de la imperfección conecta con este hecho. "Si te equivocas, si eres imperfecto, eres indigo de recibir amor". Creo que este tipo de mensajes, incoscientes la mayoría de los casos, que se transmiten en la infancia y se perpetúan durante el resto de la vida de una persona, son realmente graves y pueden traer consecuencias tales como una escasa autovaloración, una imagen errónea de uno/a mismo/a, dependencia emocional y una considerable necesidad de aprobación de los demás; que a la larga puede acarrear en trastornos como la depresión y la ansiedad.
Seguiremos reflexionando sobre este amplio tema en próximas entradas.
Un saludo a todos y a todas navegantes :)
Es curioso como para algunas personas es tan difícil aceptar las cosas inacabadas, imperfectas, la incertumbre, todo lo que no es ideal. Y lo qué es "ideal", para cada uno será diferente, pero sí podríamos decir que compartimos algo común en nuestros ideales muchas veces por el simple hecho de pertenecer a una sociedad y tener una cultura y unas tradiciones determinadas.
Aceptar lo imperfecto puede resultar complejo y más para una mente que está proyectada en lo idealizado. Donde las relaciones, por poner un ejemplo, deben ser felices y siempre perfectas, sin conflictos. Una imagen idealizada también de las emociones, de nosotros/as mismos/as, de lo que debemos sentir en todo momento, en no salirnos de la raya....como cuando éramos niños y nos mandaban pintar un dibujo y si nos salíamos del contorno del dibujo...éstabamos perdidos. Depende de la educación que hayamos recibido, pero creo que la tónica general ha sido la de ser niños y niñas obedientes que teníamos que hacer todo "bien" para ser reconocidos y en último termino amados.
Creo que de ahí radica muchos de los problemas que muchos adultos tienen, a nivel psicológico, mental y emocional.
Deberíamos empezar por sustituir ese mensaje erróneo de "si lo haces correctamente, si te esfuerzas, eres valioso y merecedor/a de amor", por otro que implique sentirnos aceptados/as, valorados/as y queridos/as por el mero hecho de ser humanos, de existir, de hacer nacido.
En este sentido el tema de hoy de la imperfección conecta con este hecho. "Si te equivocas, si eres imperfecto, eres indigo de recibir amor". Creo que este tipo de mensajes, incoscientes la mayoría de los casos, que se transmiten en la infancia y se perpetúan durante el resto de la vida de una persona, son realmente graves y pueden traer consecuencias tales como una escasa autovaloración, una imagen errónea de uno/a mismo/a, dependencia emocional y una considerable necesidad de aprobación de los demás; que a la larga puede acarrear en trastornos como la depresión y la ansiedad.
Seguiremos reflexionando sobre este amplio tema en próximas entradas.
Un saludo a todos y a todas navegantes :)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)